domingo, 22 de marzo de 2015

A 3 meses del internado - ¿Por qué estudié medicina?

Siempre te preguntan ¿Y por qué decidiste estudiar Medicina? y antes de entrar y al inicio de la carera lo tienes bien claro. "Para salvar vidas" es creo, la respuesta más popular. Para mí, todo surgió como la fascinación por las ciencias y más precisamente, la fisiología y el deseo de ayudar a las personas con lo que era capaz. Supongo que son cosas que nunca dudas, porque simplemente no me veía en alguna otra carrera de las ciencias de la salud -qué algunas vez consideré, por no sentirme completamente capaz- Pero, creo que habrá sido en mi último año (o un poquito antes) de la prepa cuando decidí que realmente si quería esto. Ahora todo parece muy distante, todo lo que pasé ese 2010, el año que entré a Medicina, el año que me mudé a Mérida, el año que cumplí 18 años, en ese orden por cierto. 

La adaptación no fue tan difícil, al mes ya estaba más habituado a vivir solo, y la medicina ha sido un proceso continuo, cada año un poco difícil pero siendo una transición sutil. Al menos para mí. Sin embargo, llega un momento en el que te pierdes y ya no sabes que responder cuando te preguntan porque estudiante medicina. La razón principal siempre ha sido la misma, pero cuando te enfrentas a los primeros años de prácticas médicas en hospitales todas las expectativas y fantasías que tenías se modifican, por qué no es exactamente como te lo visualizaste y te das cuenta de todo el arduo trabajo que uno tiene que recorrer y cuando ya llevas 5 años te das cuenta que apenas -APENAS- esto está comenzando, que te falta mucho para recorrer y es una sensación abrumadora a veces

Han sido 5 años de formación meramente académica con un poco de práctica y ya estoy a unos 3 meses de entrar al internado. A 3 meses de vivir autenticamente la experiencia hospitalaria, nada de estar 4 horas al día, estamos hablando de literalmente estar más tiempo en el hospital que en tu propia casa y tener responsabilidades ya en la vida real, porque siendo técnicamente todavía estudiante, tratas con personas y sus vidas. Mucho se dice acerca del internado, que "es una de las mejores experiencias de la vida" que "te forja como médico" pero qué también es insufrible y cansado. cuando eres el eslabón más bajo en una cadena jerárquica que ha sido perpetuada por décadas en los hospitales públicos. "Tal vez no sea la mejor opción, pero sólo así se aprende, "Una excusa para mano de obra barata" o "Esclavitud del siglo XXI" según algunos. 

Personalmente, espero que no sea tan terrible como algunos lo pintan, por qué sé que la formación académica ya la tengo, y este último año siento que ha habido una mayor integración de mis conocimientos generales de medicina, lo único que me falta es dar este paso siguiente, este rito de iniciación por así decirlo, y que con buenos amigos y compañeros sea más llevadero. Vivo para poder aprender más y recibir ese gracias al final del día, de ver ante mis ojos el nacimiento de nuevas vidas y ser agente activo de sus primeros minutos, de finalmente presenciar el último suspiro de una persona cuando ya no hay nada más que hacer y acabe su sufrimiento que muchas veces se prolonga; de siempre maravillarme de lo complejo y perfecto que es el ser humano y poder demostrarme a mí mismo de que sí puedo. 

jueves, 5 de marzo de 2015

Enero-Febrero 2015

Estos últimos dos meses, como los anteriores, pasaron muy rápido. Entre la huelga, el estudio, mi novio, y mis series, los días pasaban uno tras otro. Por 3 semanas, mi horario estuvo cortado a la mitad, con clases en la mañana y en la tarde, lo que iba a ser un horario bonito se convirtió en un ir y venir diario de casa-hospital-casa-hospital. Me gustaría decir que aprovechaba las 4-5 horas que tenía libre en la tarde, pero simplemente mi cerebro no funciona en ese horario; no es hasta las 6 de la tarde cuando mi mente está dispuesto a absorber conocimiento, sentarme con una taza de café y estudiar. En cambio, mi horario habitual de estudio fue remplazado por clases en la tarde, a veces de pediatría y otros días de terapéutica, esta ultima clase era terrible, más que nada por el maestro. También durante esas 3 semanas, me obsesioné con una serie que ve mi novio, Pretty Little Liars, hasta que llegó a un punto en el que dije que debía de parar, estudiar un poco más, también ya me empezaba a frustrar la falta de respuestas y la complicación de la trama.

Con mi novio, todo ha estado muy muy bien. Creo que no lo había comentado antes, pero hay una muy bonita y fuerte conexión emocional y física. A pesar de no estudiar lo mismo, compartimos los mismos gustos por algunas series, y el sentido del humor. Ultimamente, mi parte infantil, simple, y traviesa ha emergido con plena confianza, incluso en la cama, lo cual trae muchas risas. Se ha quedado dormir varias veces ya en mi casa, y por primera vez no me siento invadido en mi espacio personal, lo cual es algo nuevo para mí, creo que es tal vez lo que más trabajo me cuesta, porque me gusta mucho tener mi espacio. Ya ha conocido a varios de mis amigos, incluidos unos de Cancún, y yo también los suyos, con los que siempre sale, y hemos salido los 4 un par de ocasiones. Pero, entonces, hay algún problema, o de verdad es así de bueno como lo pinto? Pues, no es hasta recientemente que han surgido algunos conflictos, pero han sido menores y se han podido solucionar y discutir. Me he sentido muy bien, es una sensación reconfortante, de estabilidad, y aunque a veces me dan bajones emocionales, que nada tienen que ver con la relación en sí y que son breves, me anima saber que al final de la semana, si es que no nos vimos antes también, lo veré, y se me pasa. Claro que también esto va por los dos lados, yo estoy más que feliz de proporcionar apoyo emocional si es necesario, no soy bueno con palabras, pero si con abrazos. Y pues ya van 3 meses y medio, so yay nosotros. 


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